Las APIs permiten que diferentes aplicaciones colaboren sin conocer su implementación interna. Una integración robusta necesita algo más que enviar una petición: requiere contratos claros, autenticación, validaciones y manejo explícito de fallos.
Errores como parte del diseño
Servicios externos pueden estar caídos, responder lento o devolver datos inesperados. Diseñamos respuestas, reintentos y logs para que esos escenarios puedan diagnosticarse.
Desacoplar proveedores
Cuando es razonable, encapsulamos la integración para que el dominio principal del sistema no dependa directamente de detalles de un proveedor externo.
En el proyecto de integración fiscal ARCA, esta capa permite centralizar autenticación, certificados, respuestas y logs para múltiples clientes.