Dónde se nota primero el límite
- Cuando querés sumar procesos, lógica de negocio o integraciones y todo empieza a resolverse con plugins o parches.
- Cuando la conversión depende más del circuito comercial que del diseño visual y la base no acompaña.
Una plantilla puede servir para validar rápido, pero en cierto punto se transforma en un límite: no por estética, sino por estructura.